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Mi opinión sobre el Real Decreto Ley de 20 de abril

1 mayo, 2012

 

En este Real Decreto se tratan dos asuntos, en principio no relacionados entre sí, sobre la universidad española.

Por un lado, se establece que el número de horas de clase que debe dar un profesor que no haya investigado en los últimos 6 años aumente (de 24 a 32), y que el de aquellos que sí han investigado a lo largo de su carrera disminuya (de 24 a 16), siempre que dicha carrera lleve durando un mínimo de 18 años. En su espíritu, esta medida me parece un gran acierto: no puede ser que quien produce mucho cobre prácticamente lo mismo, y en muchas cosas pueda estar por debajo (por ejemplo, en el orden de elección de docencia), que quien no produce nada. Sin embargo, como parece que no puede ser de otra forma en este país, es muy perfeccionable. No es lo mismo quien tenga un sexenio hace 7 años que quien no ha tenido uno en 40 años; no es lo mismo quien tiene méritos para un premio Nobel que quien tiene los méritos justos para un sexenio, etc. En este país parece que siempre hay que meter a todo el mundo en unos pocos sacos, y así es inevitable que haya injusticias. Pero no voy a entrar en más detalles sobre esto en este artículo.   Lo que sí haré es mencionar un importante problema que le veo a esta parte del Real Decreto.

Por otro lado, establece una importante subida de las tasas que tienen que pagar los estudiantes para matricularse. Según he entendido a mis alumnos de un mínimo de un 20% en la Universidad de Valencia. Esto ya me cuesta más entenderlo. O mejor dicho, me temo que lo entiendo demasiado bien, por desgracia. Veamos como lo entiendo. Es obvio que a ninguna empresa (que tenga competencia por lo menos) se le ocurre subir sus precios al menos un 20% de la noche a la mañana, y menos en estos tiempos. Perdería más de lo que ganaría. Entonces, ¿cómo es que   este Real Decreto lleva a que las universidades lo hagan? Es fácil, hay cosas que siempre que se puedan pagar hay que pagarlas. Además es algo que afecta a los estudiantes, y ellos tienen poco poder político, se les oye poco,…o de eso se aprovechan sistemáticamente, espero que cambie.

Y aquí es donde confluyen las dos medidas: los estudiantes van a tener que pagar más para recibir una docencia que, en general, será de peor calidad. ¿Por que? Porque, como en cualquier cosa, si algo se hace por afición es de esperar que se haga mejor que si se hace por obligación. Y en general si a alguien le gusta aquello de lo que tiene que dar clase, se esforzará por saber lo máximo posible acerca de ello, es decir, investigará. Pero la primera medida dice que quien no investiga dará más clases.

Si esto puede ser perjudicial para los alumnos, ¿qué hay que hacer entonces con los profesores que no investigan? ¿Pagarles como a los que sí investigan por mucho que trabajen mucho menos y peor? Dado que parece claro que la respuesta a esta pregunta debe ser “no” y que lo establecido en el Real Decreto puede ser perjudicial para la formación de los alumnos, voy a ofrecer una alternativa.

Pero antes de ello un comentario. Como he mencionado en este artículo, a los gestores se les oye mucho, y ellos sí que tienen peso político.  Aquí viene la parte que realmente no entiendo del Real Decreto. En general, los gestores no tienen sexenios, o como mínimo no los tienen en los últimos 6 años, con lo que les correspondería dar 32 créditos. ¿Hacerles trabajar…gratis? Me da que no va a suceder. Me consta que ya han empezado a quejarse, y que ya hay conversaciones con el ministerio en el sentido de que consideren la gestión igual que la investigación. Sería una agradable sorpresa que la respuesta del ministerio fuese negativa.

Voy con la alternativa que prometía. Como también indicaba en este artículo, la gestión no se hace por amor al arte, como es el caso de la investigación en España, siempre es (bien) remunerada y recompensada. Esta es la alternativa que ofrezco para que los profesores a los que les correspondería dar 32 créditos se mantengan en los 24 actuales: que hagan gestión gratis. De esta forma se matan al menos tres pájaros de un tiro:

1) La calidad de la docencia se mantendría como está.

2) Quien no investiga, al menos tendría que trabajar algo más de lo que ha tenido que hacerlo hasta ahora.

3) Se ahorraría una importante cantidad de dinero. Esto debería permitir eliminar (o reducir mucho) la subida de los precios para los estudiantes.

Creo que esta idea muestra que es posible que haya recortes en educación sin que ello influya en la calidad, ni en los bolsillos de los estudiantes. Pero claro, no las medidas indiscriminadas que se toman. Además, creo que una medida en este sentido tendría un apoyo muy amplio (de casi todo el mundo excepto de los gestores).

¿Tiene posibilidades de tener éxito? Al igual que con la medida aprobada con el ministerio, lo dudo mucho. A los gestores se les oye mucho. Pero si los estudiantes hacen que se les oiga, y creo que esto es posible, quien sabe.  Al menos me parece que en el 68 se les escuchó. En el fondo, sin ellos los gestores no tendrían gestión que hacer. ¿Cómo pueden hacer que se les escuche? Tengo ideas al respecto. Quizás las trate más adelante.

From → opinion, universidad

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